Llevamos más de 25 años trabajando juntos. Hemos visto negocios crecer desde una persona hasta equipos de decenas. En 2018 juntamos el rigor de la asesoría tradicional con la agilidad de lo digital y nació Tax Factory.
La montamos porque cuando tu empresa crece, los problemas cambian — y hace falta alguien que haya estado ahí.
Veíamos un sector que trataba igual a una empresa de veinte personas que a un autónomo recién dado de alta. El mismo paquete, la misma atención, los mismos plazos. Tu empresa no es igual que ninguna otra — tu asesoría tampoco debería serlo.
Hoy somos nueve personas y nadie se ha ido del equipo. Guillem compagina Tax Factory con inversiones en startups; Luis controla la caja y lleva laboral. Uno es impulso, el otro es reflexión. Esa combinación es lo que nos permite entender negocios tan distintos como los de nuestros clientes.
Nos metimos en esto porque lo llevamos haciendo desde los 12 años: montar cosas juntos y hacer que funcionen.