Acuerdo de teletrabajo para tu primer empleado
Qué debe incluir un acuerdo de trabajo a distancia al contratar al primer empleado: voluntariedad, inventario, gastos, horario y formalización.
Lista de control para revisar una nómina antes del pago: devengos, deducciones, bases, IRPF, incidencias y la documentación que conviene conservar.
Antes de ordenar el pago, comprueba que el recibo, las incidencias aprobadas y el fichero bancario describen el mismo periodo.
Esta guía explica revisar una nómina antes de pagar para empleadores y personas trabajadoras en España. Se ha contrastado con fuentes oficiales el 2026-07-18. El propósito es ordenar una decisión de nómina, no sustituir la revisión de un convenio colectivo, un contrato ni las circunstancias específicas de una persona.
En la revisión previa al pago, La forma más segura de abordar este asunto es separar la regla, el dato de origen y el cálculo que termina en el recibo. Cuando falta uno de esos tres elementos, una cifra aparentemente correcta puede ser imposible de justificar después.
El recibo de salarios debe mostrar con claridad las percepciones de la persona trabajadora y las deducciones legalmente aplicables. Fuente oficial
Comprueba que el mes, los días de alta y las incidencias coinciden con el calendario de trabajo. Una nómina puede estar formalmente bien calculada y ser incorrecta si incorpora una ausencia, una entrada, una salida o una variación de jornada en fechas equivocadas. Pide el parte de incidencia, la comunicación de alta o baja y, si procede, el registro horario antes de validar el borrador.
Para el periodo de devengo, contrasta el parte de incidencias con el calendario de la persona y con la fecha de alta o baja comunicada. Anota las discrepancias por día, no como un ajuste global. Así se puede comprobar después por qué una ausencia, una entrada o una variación de jornada afectó a esa nómina y no a la siguiente.
La base de cotización por contingencias comunes se determina mensualmente conforme a las reglas de cotización vigentes. Fuente oficial
Revisa cada concepto salarial con el convenio, el contrato y la política retributiva aplicable. El salario base, los complementos, las dietas, los atrasos y las percepciones en especie no responden a la misma regla. No compenses una falta de detalle con un total aparentemente razonable: el concepto y el periodo determinan cómo se trata en cotización y en IRPF.
En los devengos, vincula cada complemento a su convenio, contrato, autorización de variable o justificante de gasto. Si una dieta o un atraso se incorpora con un código genérico, pide el soporte antes de cerrar. La clasificación del concepto determina qué bases, retenciones y comprobaciones deben aplicarse.
La empresa debe entregar a la persona trabajadora un recibo individual y justificativo del pago del salario. Fuente oficial
El neto es el último resultado, no el mejor punto de partida. Contrasta primero las bases de contingencias comunes y profesionales con los conceptos que deben integrarse. Si existen pagas extra, prorrata, variable o retribución en especie, documenta la regla usada. Después verifica los topes y los tipos aplicables al grupo y a la situación de la persona.
Para las bases, conserva el desglose de conceptos computables y la regla usada para pagas extraordinarias, especie o variable. Verifica el grupo y la jornada antes de comparar topes. Una diferencia de base solo es defendible cuando se puede remontar desde el recibo hasta el concepto y su periodo.
Las horas extraordinarias tienen una cotización adicional específica cuando se retribuyen. Fuente oficial
El tipo de retención depende de la información personal y familiar comunicada y de las retribuciones previsibles, no solo del importe de este mes. Cuando haya una modificación, guarda el documento que la acredita y confirma la fecha desde la que se aplica. No sustituyas el cálculo reglado por una comparación con la nómina anterior: un cambio legítimo puede alterar el porcentaje.
En la retención, guarda la fecha de la última comunicación personal, la previsión de retribuciones y el resultado del cálculo. Si cambia el porcentaje, identifica si el motivo fue una regularización, una modificación salarial o un dato nuevo. No reutilices un tipo anterior sin comprobar que sus premisas siguen vigentes.
El tope máximo de la base de cotización del Régimen General es de 5.101,20 euros mensuales desde el 1 de enero de 2026. Fuente oficial
Comisiones, incentivos, horas extra y atrasos necesitan un soporte que permita reconstruir el cálculo. Identifica quién aprobó el variable, a qué periodo corresponde y si su pago tiene carácter recurrente o excepcional. La trazabilidad evita que un concepto se duplique en un mes o que se omita cuando llega el fichero de pago.
Para cada importe variable, conserva la aprobación, la fórmula y el periodo de referencia. Separa una comisión devengada en el mes de un pago que corresponde a periodos anteriores. Esta distinción evita duplicar incentivos y permite decidir si la corrección afecta también a cotización o a IRPF.
El recibo y la orden de pago deben referirse a los mismos importes y a las mismas personas. Antes de remitir el fichero bancario, revisa el total agregado, las cuentas activas y las altas o bajas del mes. Conserva la versión validada de la nómina y la evidencia del pago; corregir después exige identificar qué se abonó y qué se declaró.
Comprueba las fechas de alta, baja y ausencia contra el parte que originó cada incidencia; una corrección de calendario debe quedar asignada al día concreto.
Detén la nómina cuando falte una incidencia relevante, una base no pueda explicarse o el tipo de IRPF se apoye en datos incompletos. El objetivo no es perfeccionar cada céntimo antes de pagar, sino evitar un cierre que no puedas justificar. Documenta la decisión, la persona responsable y la acción correctora antes de liberar el pago.
Relaciona cada devengo con su autorización o regla salarial, de modo que un complemento, una dieta o un atraso no llegue al recibo sin origen identificable.
Guarda el borrador validado, la versión final, los datos de incidencia, el cálculo de variables, los datos tributarios aplicados y la prueba de pago. Ordena los documentos por periodo y persona con acceso limitado. Esta carpeta no sustituye las obligaciones de conservación específicas, pero permite responder con rapidez ante una revisión interna o una consulta de la persona trabajadora.
Concilia la base con los conceptos computables y la prorrata usada; si aparece un tope, indica el grupo de cotización y el tramo al que corresponde.
Una revisión útil sigue siempre el mismo orden: identidad y periodo; incidencias; devengos; bases; deducciones; neto; pago; archivo. El orden reduce omisiones porque cada comprobación depende de la anterior. Si el proceso se reparte entre administración, dirección y asesoría, deja claro quién puede corregir datos y quién autoriza el cierre.
Verifica qué comunicación y qué previsión anual sustentan el IRPF; un cambio de porcentaje debe poder explicarse sin recurrir a la memoria de quien cerró el mes.
Una lista de control no decide por sí sola si un concepto está bien clasificado ni reemplaza la lectura del convenio colectivo. Cuando haya salario variable complejo, desplazamientos, acuerdos de retribución flexible, embargo o una situación protegida, revisa el caso con los documentos de origen antes de confirmar el pago.
Compara el variable con su fórmula, aprobación y periodo de devengo antes de enviarlo al banco; separa una comisión ordinaria de un ajuste de meses anteriores.
Una buena trazabilidad no necesita una carpeta inmanejable. Basta con conservar la regla aplicada, el documento de origen, el cálculo o configuración utilizada y la evidencia de que el resultado se incorporó al recibo correcto. Para revisar una nómina antes de pagar, revisa también si hay cambios próximos que obliguen a repetir la comprobación: una modificación contractual, un nuevo convenio, una incidencia de jornada, una variación salarial o una actualización normativa.
En la revisión previa al pago, El siguiente paso práctico es revisar el borrador de nómina antes de autorizar el pago y conservar la versión aprobada junto al soporte de los conceptos que se hayan apartado del patrón habitual. Si el caso no encaja con la regla general, no completes el hueco con una estimación: documenta la duda y solicita una revisión profesional antes de presentar o pagar.
En una auditoría interna, pide que una persona distinta siga este recorrido desde la incidencia hasta el pago. Si encuentra una cifra sin soporte o una decisión sin responsable, el procedimiento todavía necesita un ajuste. Esta prueba independiente resulta útil antes de meses con cambios de plantilla o con importes variables relevantes.
En el siguiente cierre, vuelve a comprobar el calendario de incidencias y la conciliación del pago. La finalidad no es repetir el expediente sin criterio, sino confirmar que el dato sigue vigente y que una excepción no se ha convertido en una regla silenciosa. Si el contexto cambió, abre una nueva revisión con la evidencia actual y conserva la conexión con la decisión anterior.
En la revisión previa al pago, Este control periódico permite corregir configuraciones antes de que afecten a varios recibos. Cuando no haya cambios, deja constancia de la comprobación mínima y continúa con el proceso ordinario.
Antes de autorizar la revisión completa de la nómina antes de pagar, prepara una versión final del expediente que contenga solo los documentos utilizados y una nota breve de decisión. Incluye el periodo, la persona o colectivo afectado, la regla consultada, el dato que se ha comprobado y el resultado trasladado a nómina. Esta síntesis no sustituye el cálculo detallado, pero impide que la justificación quede repartida entre correos, hojas temporales y conversaciones internas.
En la revisión previa al pago, Revisa que la versión final sea coherente con el recibo. La fecha, el periodo y los importes deben coincidir; si hay una corrección posterior, crea una nueva versión en lugar de cambiar la aprobada sin rastro. El objetivo es poder responder a una pregunta sencilla meses después: qué se hizo, por qué se hizo y qué evidencia había en ese momento.
En la revisión previa al pago, Cuando la evidencia sea insuficiente, registra la incidencia y asigna un responsable para resolverla. No conviertas una solución provisional en una configuración permanente. Un cierre responsable distingue entre un dato confirmado, una estimación permitida por la regla y una cuestión que requiere asesoramiento antes de producir efectos en la nómina.
La última revisión debe mirar el conjunto, no solo una línea concreta. Contrasta el total de devengos con la suma de conceptos, el total de deducciones con sus bases y tipos, y el neto con la orden de pago. Después revisa una muestra de personas con cambios y otra de personas sin cambios. La muestra estable permite detectar un error de sistema; la muestra variable confirma que las incidencias se han incorporado en el periodo correcto.
Si se externaliza el cálculo, define qué información debe devolver la asesoría y qué comprobación conserva la empresa. El proveedor puede preparar el recibo, pero la empresa sigue necesitando confirmar jornadas, ausencias, variables y datos bancarios. Una aprobación con fecha, versión y responsable cierra el ciclo sin convertir la revisión en un intercambio interminable de correos.
Programa fechas de corte para incidencias, revisión, autorización y pago. Comunica qué ocurre con la información que llega después del corte y quién puede aprobar una excepción. Un calendario visible reduce las modificaciones de última hora y permite reservar tiempo para revisar el resultado, no solo para cargar datos. Cuando un cambio urgente sea inevitable, documenta por qué entró fuera de plazo y qué parte de la nómina se volvió a comprobar.
El calendario también debe incluir las obligaciones posteriores al pago: archivo, conciliación y, si procede, corrección. Tratar la nómina como un proceso que acaba al enviar el banco es una fuente habitual de errores repetidos. La revisión siguiente empieza con la evidencia del cierre anterior.
La revisión de una nómina gana profundidad cuando compara el borrador con el mes anterior sin convertir esa comparación en una regla automática. Un cambio de salario, categoría, jornada, complemento, ausencia o retención puede explicar una diferencia. Lo importante es que cada diferencia material tenga una causa que se pueda localizar en un documento o en una incidencia registrada. Prepara una relación corta de variaciones: bruto, bases, IRPF, deducciones y neto. Para cada una, indica si procede de una decisión de empresa, de un dato comunicado por la persona trabajadora, de una norma o de un error corregido.
Esta comparación también detecta problemas de orden. Por ejemplo, una comisión aprobada puede haberse incorporado en el mes correcto, pero con una base de cálculo desfasada; una baja puede figurar en el calendario y no en el sistema de nómina; una cuenta bancaria puede estar actualizada en el expediente y no en el fichero de pago. El control no requiere conocer todos los casos de memoria. Requiere saber qué fuente prevalece para cada dato y quién puede autorizar una corrección.
Cuando se detecta un error después del pago, separa tres preguntas: qué se pagó, qué debería haberse pagado y qué se ha comunicado a organismos o terceros. Esa separación evita compensar un fallo en el neto con una modificación opaca de una base o de una retención. Registra el recibo afectado, el concepto, el periodo, el cálculo corregido y el modo de regularización. Si la corrección afecta a cotización o a retenciones, confirma el procedimiento aplicable antes de ejecutar el ajuste.
La persona afectada debe recibir una explicación comprensible del cambio. No hace falta enviar un informe técnico, pero sí identificar el importe, el periodo y la causa. Conserva esa comunicación junto a la corrección. Si el error procede de un proveedor, una hoja de datos o una incidencia interna, usa la revisión para corregir la causa de origen y no solo el resultado de ese mes.
En equipos pequeños suele ser la misma persona quien recoge incidencias, revisa el recibo y autoriza el pago. Esa concentración no impide controlar el proceso, pero hace útil una segunda comprobación en los meses sensibles: incorporaciones, bajas, variable, atrasos o cambios normativos. Puede hacerla la dirección, la asesoría o una persona con acceso limitado a los datos necesarios. La revisión no necesita duplicar el cálculo entero; debe buscar los supuestos que se apartan de la rutina.
Define un punto de cierre y uno de reapertura. El cierre señala cuándo se validan los datos para pagar. La reapertura establece quién puede modificar una nómina ya aprobada y qué evidencia debe aportar. Sin estas dos fechas, los cambios de última hora se mezclan con el trabajo ordinario y resulta difícil saber qué versión llegó al banco, a la contabilidad o a la persona trabajadora.
Selecciona una nómina sin incidencias y otra con cambios de jornada, variable o ausencia. En la primera, comprueba que el circuito ordinario no ha introducido una variación silenciosa. En la segunda, sigue cada ajuste hasta su documento de origen y hasta el fichero de pago. Esta doble muestra revela tanto errores de configuración como fallos de comunicación entre quien registra, quien calcula y quien autoriza. Si una diferencia no puede explicarse en pocos minutos con documentos fechados, no la dejes para el cierre siguiente: abre una incidencia, asigna responsable y conserva la corrección junto a la versión pagada.