Si falla internet o la Sede electrónica de la AEAT, un SIF VERI*FACTU puede continuar facturando: conserva los registros pendientes y los remite después, cuando se restablece el servicio. La caída no convierte el sistema en modalidad no verificable ni autoriza a crear las facturas fuera del SIF para cargarlas más tarde. La AEAT confirma que una incidencia de remisión no obliga a interrumpir la facturación.

Hay una condición que no debe perderse de vista: el SIF tiene que seguir siendo capaz de expedir la factura y generar su registro correctamente. Si el fallo afecta también a esas funciones, ya no estamos ante una simple demora en la comunicación. La respuesta dependerá de la arquitectura, de la versión instalada y del procedimiento de contingencia del productor.

Esta guía se aplica en España y está revisada a 31 de agosto de 2026. Trata incidencias puntuales de corriente, conexión, SIF o servicio de la AEAT. No analiza sedes que funcionan desconectadas por diseño, migraciones de software ni la obligación individual de una empresa. El calendario, el territorio, las exclusiones y la modalidad deben comprobarse para cada obligado.

Qué significa «sin conexión» en VERI*FACTU

En una incidencia de remisión, la factura y el registro nacen en el SIF, pero el mensaje no llega a la AEAT o no vuelve una respuesta válida. La operación comercial no desaparece. Tampoco queda en suspenso la fecha de expedición. Lo que se aplaza es la comunicación del registro ya generado.

Una incidencia puede deberse a la conexión del establecimiento, un corte eléctrico, un fallo informático o la indisponibilidad transitoria de la Sede. El anexo de la Orden HAC/1177/2024 contempla esos ejemplos para el indicador correspondiente. El campo de incidencia identifica que la remisión voluntaria quedó afectada por un problema técnico, como falta de corriente, problemas de conexión a internet o fallo del SIF. Fuente: anexo de la Orden HAC/1177/2024.

No toda pantalla bloqueada prueba lo mismo. Puede haber conexión y fallar la autenticación; puede responder la Sede, pero rechazar un registro; o puede que el sistema ni siquiera haya generado el registro. Antes de decidir qué hacer, separa cuatro estados:

  1. La factura se expidió y el registro se aceptó.
  2. La factura se expidió, pero no hay respuesta del envío.
  3. La factura se expidió y la respuesta contiene un rechazo.
  4. El sistema no pudo completar la expedición ni generar el registro.

Solo los estados segundo y, en parte, tercero se resuelven revisando la remisión. Un rechazo por contenido no se arregla esperando a que vuelva internet. Y si no existe registro, hablar de «reenvío» oculta el problema real.

La factura puede continuar, pero dentro del SIF

La FAQ oficial es clara: las incidencias que afectan a la remisión no obligan por sí mismas a interrumpir la facturación y los registros pueden enviarse después. Esto evita parar una caja por una caída breve. No permite, en cambio, saltarse el circuito de expedición que el SIF debe realizar.

Puede continuarse la expedición cuando el SIF sigue generando y preservando correctamente los registros. Si el fallo deja inoperativo el sistema, ya no es una simple incidencia de remisión: la decisión de seguir operando corresponde al empresario y la información de facturación debe recuperarse y remitirse cuanto antes. Fuente: FAQ de la AEAT sobre incidencias VERI*FACTU. La diferencia importa porque VERI*FACTU es una modalidad de un sistema informático de facturación, no una bandeja a la que se suben documentos creados por cualquier medio. La AEAT distingue la remisión en línea de VERI*FACTU de los controles propios de la modalidad no verificable.

VERI*FACTU remite los registros en línea; la modalidad no verificable no los remite de forma continuada y asume controles adicionales de conservación y seguridad. Fuente: AEAT, modalidades de cumplimiento. Una pérdida temporal de conectividad no es una opción tácita por la otra modalidad.

Si el negocio usa un programa central que deja de estar disponible, averigua qué puede hacer realmente el terminal local. Que permita escribir líneas o imprimir un borrador no significa que haya expedido una factura. El manual del producto debe explicar qué funciones permanecen operativas y cómo se recupera la cola. No improvises una numeración paralela salvo que el diseño y el procedimiento aplicable la contemplen expresamente.

La guía sobre facturación manual sin programa trata otra frontera: cuándo una factura es genuinamente manual y cuándo interviene un SIF. No debe utilizarse como atajo para convertir una interrupción informática en un canal manual ordinario.

Qué hace el SIF durante la incidencia

La Orden HAC/1177/2024 obliga al SIF a reintentar periódicamente los registros pendientes, al menos una vez cada hora, y a mantener visible un aviso mientras quede alguno sin remitir. Fuente: artículo 16.4 de la Orden HAC/1177/2024.

Ese mínimo aclara dos errores frecuentes. El primero es dejar la cola olvidada hasta el cierre semanal. El segundo es exigir a la persona de caja que pulse continuamente «enviar». La norma describe una función del sistema. El equipo debe vigilar la operación, pero el reintento ordinario debería quedar automatizado y registrado por el SIF.

Los registros afectados deben remitirse en cuanto sea posible y respetando su orden temporal de generación. Fuente: artículo 16.4 de la Orden HAC/1177/2024. No se escoge primero el registro más cómodo ni se vuelve a generar la serie para cambiar su posición. La cola debe conservar la secuencia producida durante la caída.

El SIF debe indicar cuántos registros faltan por remitir y mantener el aviso desde que aparece la incidencia hasta que no quede ninguno pendiente. Fuente: artículo 16.4 de la Orden HAC/1177/2024. Un aviso que desaparece al reiniciar, aunque continúe la cola, no ofrece al usuario el control descrito por la orden.

Antes de contratar un producto, pide una demostración de ese comportamiento. No basta con una casilla llamada «modo offline». La prueba útil consiste en cortar la conexión, expedir varias facturas de prueba, observar el aviso, recuperar internet y comprobar el orden y la respuesta. Si el proveedor no puede explicar dónde quedan los pendientes y cómo se ven, el plan de continuidad está incompleto.

Un procedimiento de cinco controles

El circuito de contingencia tiene cinco controles: detectar la incidencia, preservar los registros y su orden, mantener el aviso de pendientes, recuperar la conexión y comprobar la respuesta de cada reenvío. La secuencia resume las obligaciones de remisión de la Orden HAC/1177/2024; debe adaptarse al producto real.

1. Detectar y clasificar

Anota cuándo aparece el aviso y qué componente falla. Distingue falta de conexión, indisponibilidad de la AEAT, error de certificado, rechazo de validación y fallo interno. La clasificación condiciona el remedio: esperar la red no soluciona un certificado caducado.

Comprueba también si la factura llegó a expedirse. Busca su número, el registro de alta y el estado del envío. Evita pulsar de nuevo «crear factura» por reflejo; podría duplicar la operación comercial cuando el único problema era la respuesta.

2. Preservar la cola

No borres registros, no cambies sus fechas y no exportes para volver a importarlos como si fueran nuevos. Registra el número de pendientes que muestra el SIF y conserva una captura o informe si el procedimiento interno lo permite. La evidencia tiene que servir para reconstruir qué pasó, no para manipular el orden.

Una incidencia de remisión puede hacer que la fecha de generación del registro no coincida con la fecha de envío, aunque la fecha de expedición de la factura debe coincidir con la de generación del registro. Fuente: FAQ de la AEAT sobre inmediatez. La demora de comunicación no autoriza a fechar de nuevo la factura.

3. Mantener informada a la operación

Define quién mira el contador y qué umbral provoca una llamada al proveedor. La orden exige que el aviso permanezca mientras haya pendientes. La empresa necesita además una regla comprensible: por ejemplo, escalar si la cola crece durante dos revisiones o si el SIF deja de generar registros. Ese umbral interno es una recomendación operativa, no un plazo fiscal creado por esta guía.

La documentación debe decir qué puede seguir haciendo la persona que factura y qué no. Si puede expedir, seguirá el flujo normal. Si el sistema ha perdido la capacidad de generar registros, escalará la incidencia para aplicar el procedimiento del productor; la decisión empresarial sobre la continuidad debe permitir recuperar y remitir cuanto antes la información de facturación. Una instrucción ambigua como «trabaja sin conexión» no distingue ambos escenarios.

4. Recuperar y reintentar

Cuando vuelva el servicio, no fuerces una importación masiva ajena al mecanismo del SIF. Observa cómo empieza a vaciarse la cola y conserva la marca de incidencia en los mensajes afectados. Si el SIF no recibe respuesta de correcta recepción, debe volver a remitir los registros hasta obtenerla. Fuente: FAQ de la AEAT sobre ausencia de respuesta.

Reenviar el mensaje no significa expedir otra factura. Tampoco consiste en duplicar manualmente el registro. El propio SIF gestiona comunicaciones máquina a máquina y debe reconocer el estado de la operación. Si el producto pide una intervención excepcional, sigue su documentación y conserva quién la realizó.

5. Comprobar el resultado

No cierres la incidencia cuando reaparece el icono verde. Comprueba que el contador llega a cero, que todos los registros tienen respuesta y que no existen rechazos. Una respuesta afirmativa de la AEAT no impide validaciones posteriores ni significa que todos los registros del envío sean válidos; la respuesta debe revisarse registro a registro. Fuente: artículos 16.3 y 16.5 de la Orden HAC/1177/2024.

Concilia después las facturas expedidas durante la caída con los registros generados, enviados y aceptados. La conciliación no altera nada; detecta diferencias. Si aparece un rechazo, aplica el tratamiento previsto para ese error. No lo ocultes dentro del lote correcto.

Reenvío, rechazo y duplicado no son lo mismo

Un envío sin respuesta deja incertidumbre sobre la comunicación. La solución oficial es volver a remitir hasta obtener respuesta. Un rechazo, en cambio, contiene un código de error y exige analizar su causa. La espera no convierte un dato inválido en válido.

Un duplicado puede aparecer cuando se repite una comunicación cuyo primer resultado no se conocía. Esto no implica necesariamente que haya dos facturas; puede ser la consecuencia técnica de asegurar que el registro llegue. El SIF debe interpretar las respuestas conforme a las especificaciones vigentes. La persona usuaria debe revisar el estado final, no borrar a mano uno de los registros para «limpiar» la pantalla.

La remisión posterior solo cubre una incidencia técnica de envío: no cambia la fecha de expedición, no corrige registros rechazados y puede tener que justificarse ante la AEAT. La AEAT puede requerir que se justifiquen las incidencias que afectaron a la remisión voluntaria agrupada. Fuente: artículo 16.4 de la Orden HAC/1177/2024.

Por eso conviene que el parte interno use estados concretos: «pendiente sin respuesta», «reenviado», «aceptado», «aceptado con otros registros rechazados» o «rechazado». Una etiqueta única, «error VERI*FACTU», sirve de poco cuando hay que decidir la acción siguiente.

Qué evidencia conservar

La norma no impone en el artículo 16.4 un formulario empresarial único para acreditar cualquier caída. Sí prevé la justificación a requerimiento. La recomendación razonable es conservar evidencia proporcional y generada por el propio proceso, sin recopilar datos personales innecesarios.

El parte puede incluir:

  • fecha y hora de inicio y recuperación;
  • establecimiento, terminal y versión del SIF afectados;
  • tipo de incidencia y mensaje mostrado;
  • número inicial y máximo de registros pendientes;
  • identificador del aviso o ticket del proveedor;
  • hora de los reintentos relevantes;
  • respuestas, rechazos y resolución aplicada;
  • conciliación final y persona que la revisó.

Guarda registros del SIF y comunicaciones técnicas antes que explicaciones reconstruidas semanas después. Una captura aislada prueba una pantalla, pero no toda la secuencia. Combínala con el historial de estados y el resultado final. Si la caída fue general del proveedor o de la AEAT, conserva también el aviso oficial disponible, con fecha.

No conviertas el parte en una copia de todas las facturas. Limita el acceso y conserva solo lo necesario para el control fiscal y técnico. La política debe coordinarse con los plazos y responsabilidades aplicables a la documentación tributaria y con la seguridad del sistema.

Cómo probar el plan antes de necesitarlo

Una prueba controlada revela más que un procedimiento escrito. Hazla en un entorno de pruebas o con el método admitido por el proveedor; no fabriques incidencias con facturas reales sin una planificación segura.

El guion mínimo es este:

  1. Confirma la versión y la declaración responsable del SIF.
  2. Genera una factura de prueba con conectividad y verifica el flujo normal.
  3. Interrumpe la conexión en el entorno permitido.
  4. Genera varios registros y comprueba el contador y el aviso persistente.
  5. Verifica que las facturas y sus registros mantienen fecha y orden.
  6. Restaura la conexión y observa el reintento.
  7. Revisa la marca de incidencia y la respuesta individual.
  8. Concilia expedición, cola, remisión y aceptación.

Incluye un caso en el que no vuelva respuesta y otro con rechazo de validación. Son problemas distintos y el equipo debe reconocerlos. Si el producto solo muestra «enviado», pide cómo consultar el detalle.

La página sobre el periodo de pruebas antes de la obligación ayuda a preparar un ensayo sin confundirlo con producción. Para el marco general y el reintento de registros dentro de esta modalidad, consulta la guía de VERI*FACTU para pymes.

Límites: incidencia no es diseño permanente

Esta guía no ampara una tienda que trabaja todos los días sin internet y vuelca datos por la noche. Tampoco resuelve la arquitectura de varias sedes aisladas entre sí. En esos casos hay que determinar cuántos SIF existen, qué sistema expide, cómo se generan las cadenas y qué conectividad soporta la modalidad. La guía de VERI*FACTU en dos centros desconectados aborda esa cuestión distinta.

No debe confundirse la cola de remisión con una copia de seguridad. VERI*FACTU remite registros, pero el negocio sigue necesitando un plan para recuperar el sistema y sus datos según las responsabilidades y capacidades aplicables. Si se pierde el equipo, el análisis no se reduce a volver a enviar.

El calendario general exige adaptar los SIF antes del 1 de enero de 2027 para contribuyentes del Impuesto sobre Sociedades y antes del 1 de julio de 2027 para el resto de obligados del artículo 3.1. Fuente: disposición final cuarta del RD 1007/2023. Estas fechas no determinan por sí solas que una persona esté incluida: hay que comprobar sujeto, territorio, exclusiones y régimen.

La recomendación operativa de esta página no sustituye las instrucciones del productor, la norma vigente ni una revisión fiscal individual. Si el software se comporta de forma distinta a lo descrito, no adaptes la realidad al texto: abre una incidencia al proveedor y verifica la versión.

Preguntas frecuentes

¿Qué pasa si se cae internet al facturar?

La facturación puede continuar si el SIF sigue generando y preservando correctamente los registros. Los registros quedan pendientes y se remiten cuando se restablece el servicio, con la incidencia identificada. Fuente: FAQ de la AEAT sobre incidencias VERI*FACTU.

¿Se pueden enviar los registros VERI*FACTU después?

Sí, cuando una incidencia técnica impidió la remisión. Deben enviarse en cuanto sea posible, por orden temporal de generación, y el SIF debe reintentarlo al menos una vez cada hora mientras sigan pendientes. Fuente: Orden HAC/1177/2024, artículo 16.4.

¿Cómo se documenta una incidencia de conexión?

El SIF debe informar la incidencia en el campo previsto en el mensaje y mantener un aviso con el número de registros pendientes. Internamente conviene conservar hora de inicio y fin, alcance, mensajes de error y resultado de los reenvíos. Fuente: Orden HAC/1177/2024, artículo 16.4 y anexo.

¿Qué evidencia de la caída de conexión conviene conservar?

Conserva los avisos del SIF, registros pendientes, marcas horarias, identificador de la incidencia, comunicaciones del proveedor y respuestas de la AEAT. La norma permite que la Agencia exija justificar incidencias en remisiones agrupadas. Fuente: Orden HAC/1177/2024, artículo 16.4.

Cierra la incidencia, no solo la conexión

Antes de dar el caso por terminado, verifica cuatro coincidencias: facturas expedidas, registros generados, registros remitidos y respuestas recibidas. El contador debe quedar a cero y cada rechazo debe tener una acción documentada. Guarda el parte junto a la evidencia técnica y anota cualquier cambio que deba incorporarse al procedimiento.

El centro de recursos sobre VERI*FACTU y facturación reúne las guías sobre modalidad, pruebas y operación. Si el caso afecta a la configuración, el ámbito del obligado o la respuesta a una incidencia real, el servicio fiscal-contable puede revisar el circuito. Esa revisión no sustituye el criterio de la AEAT ni convierte esta guía en asesoramiento individual: lleva la versión del SIF, las horas de la caída, la cola y las respuestas para que parta de hechos comprobables.

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